“No me crea a mi – CRÉALE A SU BIBLIA – CRÉALE A DIOS!”
Herbert W Armstrong
Si usted es nuevo en las doctrinas de la Iglesia de Dios y quiere conocer más a fondo nuestras enseñanzas básicas, favor de comenzar por escuchar primero las transmisiones de televisión y de radio de El Mundo de Mañana. Esto debe hacerse antes de ir a lo más profundo de la doctrina.
Herbert W. Armstrong
Herbert W. Armstrong (1892-1986) fue uno de los líderes religiosos más prominentes del siglo XX, seguido por millones de personas en todo el mundo. Fundó la revista La Pura Verdad, el programa de televisión El Mundo de Mañana, Ambassador College y la Fundación Cultural Internacional Ambassador. Fue pastor general de la Iglesia de Dios Universal, visitó a jefes de estado y se dirigió a grandes audiencias a nivel mundial como embajador no oficial de la paz mundial.
NO TENEMOS QUE CREERLO porque, creámoslo o no... ¡va a suceder! Se trata de la única esperanza para la raza humana. Estas buenas noticias del mundo venidero, dadas por anticipado, son tan ciertas como el amanecer del día de mañana. No es algo que el hombre producirá; es algo que nos va a suceder. La humanidad va a ser obligada a disfrutar de paz mundial y a ver llenarse el mundo entero de gozo y abundancia. ¿Utopía? ¿Por qué no? ¿Por qué habrían de ser castillos en el aire? El caos mundial actual y la amenaza de la extinción humana tienen una causa. Esta va a ser reemplazada por otra causa que producirá una utopía real que ¡funciona y da resultados positivos! ¿A qué se deben los males del mundo? ¿Cómo se eliminarán? ¿Qué cosa hará posible que este planeta sea inundado de paz y abundancia? ¿Cómo se llevará a cabo tan increíble cambio? ¿Cómo será el mundo de mañana? ¿Cómo será gobernado? ¿Quién lo regirá? A continuación, vamos a examinar el sombrío panorama de las condiciones, hechos, causas y tendencias del mundo enfermo en que vivimos.
Cuando Jesucristo REGRESE a la tierra con el poder supremo y la gloria del Dios Creador, vendrá a salvar al mundo espiritualmente.
Cuando se siente en su trono de gloria en Jerusalén, todas las naciones compuestas por seres humanos de carne y hueso mortales estarán ante Él. Los que ahora se han convertido (preparados para gobernar) son herederos; heredaremos el reino a la venida de Cristo. Los que murieron en Cristo serán resucitados primero, convirtiéndose en seres espirituales inmortales. Nosotros, los que estemos vivos en Cristo, seremos cambiados instantáneamente en seres espirituales inmortales y seremos arrebatados con los resucitados para encontrar en el aire a Cristo que desciende. Entonces la inmortalidad nos separará de los humanos mortales. A partir de entonces, dondequiera que Jesucristo esté, siempre estaremos con él. ¿En qué lugar estará? Aquel día asentará sus pies sobre el monte de los Olivos.
REVISTA DE COMPRENSIÓN ¿Por qué La Pura Verdad nunca tuvo precio de suscripción?
Durante medio siglo, La Pura Verdad dio a sus lectores entendimiento de por qué un mundo repleto de avances increíbles también se ve afligido por incontables problemas. Sin embargo, esta revista de comprensión se ofreció sin precio alguno. ¿Por qué?
Herbert W. Armstrong, en 1927, tuvo la idea de lanzar una revista que se llamaría La Pura Verdad y consideró que debía ser distinta. No tendría precio ni publicidad comercial. El señor Armstrong adquirió un conocimiento que Dios enseña: "Compra la verdad y no la vendas" (Proverbios 23:23). Sin duda, comprendió que la senda de Dios es el sendero del "dar".
La Pura Verdad fue una revista que se distribuyó en todo el mundo, en siete idiomas distintos y con más de ocho millones de copias mensuales. Desde su modesta aparición en 1927, este gran esfuerzo ha sido posible gracias a los diezmos y las aportaciones voluntarias de aquellos que, sin necesidad de solicitarlo o pedirlo, han querido acompañarnos en esta senda del "dar".
El Sr Joseph Tkach y su hijo Joseph Tkach III, Iniciadores de la Apostasia profetizada y Dispersion de la Iglesia de Dios
¿Por qué se disolvió la Iglesia de Dios Universal? ¿Qué significa esto proféticamente?
La Iglesia de Dios Universal (IDU) se dividió en muchos grupos eclesiásticos diferentes debido a la apostasía. Con la introducción de numerosas doctrinas falsas a finales de la década de 1980 y principios de la de 1990, la administración de la iglesia convirtió a la IDU en una denominación protestante evangélica. Los miembros que conservaron las creencias aprendidas con Herbert W. Armstrong abandonaron la IDU, familia por familia, a lo largo de esos años.
Sin embargo, debido a que los miembros abandonaron la IDU en diferentes momentos y por diferentes razones, no formaron un solo grupo corporativo, sino muchos. Algunos consideraron ciertas doctrinas como primordiales y las convirtieron en su enfoque principal. Otros consideraron el gobierno de la iglesia clave y se concentraron en él. Otros, en cambio, buscaron "revivir la obra de Dios" y se embarcaron en esa tarea, y así sucesivamente. Lo que ha surgido es una plétora de grupos, cada uno con su enfoque único, aunque coinciden en la mayoría, si no en todas, las doctrinas principales.
Creemos que esto ha sucedido como resultado del pecado. La dispersión, como muestran Levítico 26:33 y Deuteronomio 28:64, ocurre cuando el pueblo de Dios no cumple sus mandamientos. Daniel escribe que «el poder del pueblo santo será completamente destruido» antes del fin (Daniel 12:7). Por supuesto, un proceso similar tuvo lugar en la Iglesia del primer siglo. De hecho, Pablo profetiza que ocurriría una apostasía de la verdad antes de la manifestación del hombre de pecado (2 de Tesalonicenses 2:3).
Cuando ocurre tal maldición, lo mejor para el pueblo de Dios es el arrepentimiento sincero y de todo corazón (véanse 2 de Crónicas 7:13-14; Daniel 9:1-19). Como individuos, debemos esforzarnos por «sanar la brecha», arrepintiéndonos de nuestros pecados para que nada de lo que causó esta separación impida nuestra reunión con nuestros hermanos. Quizás Dios reúna a su iglesia en una sola en el Lugar de Seguridad o incluso antes. Sin embargo, no hay prueba bíblica de que Dios reunirá a la iglesia en un solo cuerpo antes del fin de esta era.